El video visto en clase de filosofía llamado ‘’15 dias de agosto’’, nos cuenta la vida des de el punto de vista de un niño de aproximadamente unos siete u ocho años.
La visión que nos da el video, puede parecer en principio, lógica y argumentada, es decir a priori parece tener razón, porque si que es cierto, que muchas veces los adultos no son felices, y hacen cosas que en vez de dales felicidad acaba provocándoles ansiedad, dolor, tristeza, depresión. Esto en nuestra opinión es cierto, y a veces los adultos pueden llegar a ser infelices. Pero no estamos de acuerdo con el video, porque esto no debe provocar que vivamos como niños, preocuparnos solo del placer básico , para obtener la felicidad, es decir, creemos que es una visión demasiado simple, porque como he dicho anteriormente, los adultos no siempre son felices, el ser humano vive en constante crecimiento y muchas veces la vida adulta provoca que tengamos que realizar sacrificios (tiempo, estudios, trabajos...) Para conseguir luego una aspiración superior (como estudiar mucho para sacarte la carrera que quieres). Tampoco estoy de acuerdo con el niño porque si todo fuera buscar placer para ser feliz, como comer un pastelito, comeríamos siempre pastelitos hasta que ese placer al final acaba produciendo dolor. En el fondo lo que nos plantea el niño es la constante búsqueda de la felicidad desde la Grecia clásica hasta día de hoy.
Entre ellas podemos observar el hedonismo ( que es el más resaltado en el video) que lo que nos dice es que la vida consiste en la constante búsqueda de la felicidad, para ello hay que obtener el placer y evitar el dolor, que es lo que nos dice el niño, como por ejemplo cuando dice que al cumplir los diez y ocho todo son caras largas, gruñidos... y que para ser felices podemos comprarnos el coche más rápido del mundo, por lo tanto nos dice que obtengamos el placer (felicidad) comprando el coche. Aunque no solo esta esa corriente filosófica que intenta buscar la felicidad también podemos encontrar mas como por ejemplo el eudanismo que lo que nos dice es que las acciones moralmente buenas serán aquellas que nos aporten felicidad.